• David Otero(Stradivarius)

OTOÑO


El parque se va llenando de hojas secas que

alfombran los caminos por los que paseo.

El viento del norte acaricia, aún tibio, mi cara.

El otoño comienza a abrirse camino a hurtadillas

Prendido de él vendrá la nostalgia.

Vendrán también la lluvia y la oscuridad temprana,

volverán los recuerdos de otros otoños tan lejanos.

El olor a libros nuevos, a lapiceros, a tiza, a las aulas.

Los recreos de fútbol, los primeros cigarros,

las primeras miradas que se cruzaban con su mirada,

los primeros poemas, a tu rendida enamorada.

Desde la inocencia de un alma recién estrenada, amabas.

Tu nombre en sus libros, el suyo grabado en tu boli a navaja.

Los primeros paseos, siempre con amigos, era lo acordado.

Mediado el curso, con los idus de marzo, cogías su mano.

Sentados en el último banco, el roce imperceptible de los labios.

¿Me querrás siempre, siempre?

Te querré hasta mi último aliento- decías mirando los ojos amados.

Vinieron otros otoños, otros lugares, otras aulas,

sin saber cómo, la inocencia fue cayendo como flores ajadas.

Te miraste en otros ojos, besaste otros labios,

la vida te fue haciendo heridas que nunca curaban.

Con cada equinoccio la mochila de los remordimientos

se hacía más pesada, los años pasaban como discurre

en el río el agua.

Y sin darte cuenta, sin casi notarlo, ya no ríes tanto,

caminas despacio oyendo el crujido de las hojas secas a tu paso,

y piensas en lo lejos que quedó tu verano. Te asaltan recuerdos

de hace muchos años y te sientes triste por cómo has cambiado.

Y sigues andando, hacia otros idus, hacia otro otoño que te haga

añorar el que va pasando

esperando vivir muchos más otoños y poder contarlo.

DOA

Valladolid 20 septiembre 2016

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